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¡Tengo cincuenta años! 47 años en el negocio del cine es mucho , mucho tiempo. Lo digo alto y claro. Voy a necesitar de su ayuda para poder decir esto. Estoy soltera. Yo ya salí del armario como hace 1.000 años. Me dicen que ahora todo famoso debe honrar todos los detalles de su vida privada con una conferencia de prensa, un perfume con su nombre y un reality show en prime time. Quizás se lleven una sorpresa, pero yo no soy la hija de Honey Boo-Boo. Yo nunca fui esa persona. Ni lo fui ni lo voy a ser jamás. No lloren por eso, mi reality show sería muy aburrido. Tendría que involucrarme con Marion Cotillard o azotar a Daniel Craig en el trasero para que no nos cancelen. El negocio del espectáculo no es un mal trabajo si eres capaz de sobrevivir a ello. Pero sobrevivir en serio, si has sido una figura pública desde que eras un niño. Si has tenido que luchar para que tu vida fuese real, honesta y normal a pesar de todo. Entonces quizás le des valor a la privacidad por encima de todo lo demás. Privacidad. Algún día, en el futuro, la gente mirará atrás y recordará la bonita que podía llegar a ser. He dado todo lo que tenía dentro de mi desde los tres años… Eso es bastante realidad, ¿no creen? 

Hay varios secretos para poder mantenerte ajena a toda esta locura con una carrera tan larga. ¿El primero? Ama a la gente y quédate a su lado. ¿Ven la mesa del fondo? ¿La 222? ¿La ven desde Idaho, Paris o Estocolmo? Esa misma mesa que está al lado del baño, lejos de las caras famosos. Son mi agente Joe Funicello. ¿Te das cuenta, Joe? 38 años trabajando juntos. Y eso a pesar de que él no cuenta los 8 primeros. Matt Saber, Pat Kingsley, Jennifer Allen, Grant Allen… Mi familia, mis amigos… tanto aquí como en casa. Y por supuesto, Mel Gibson. Sabes que me ayudaste a salvarme. Sería imposible que yo estuviese aquí sin reconocer a uno de los grandes amores de mi vida y la heroica madre de mis hijos, mi ex compañera en el amor pero alma gemela y hermana en mi vida. Mi confesora, mi consejera, mi más querida amiga durante veinte años. Cydney Bernard. Gracias Cyd. Estoy tan orgullosa de nuestra familia moderna. nuestros hijos Charlie y Kit, mi razón para respirar, mi sangre y mi alma. Chicos, en caso de que no se den cuenta…. Esta canción, todo esto… esta canción es para ustedes. Lo que me lleva a la mayor influencia de mi vida. Mi maravillosa madre Evelyn. Mamá, sé que estás en algún lado dentro de esos ojos azules. Hay tantas cosas que no entenderás esta noche, pero esta es la única cosa con la que te tienes que quedar. Te quiero. Te quiero. Te quiero. Espero que al decir esto tres veces estas palabras entren mágicamente en tu alma y te llenen de gracia y alegría al saber que lo hiciste bien en esta vida. Eres una madre maravillosa. No te olvides de esto cuando estés lista para irte.

Charlie, Kit, ya lo han visto. Su madre a veces puede perder los estribos también. No puedo evitar ponerme intensa. Esto parece el final de una era y el principio de algo diferente. Da miedo y es excitante, nunca voy a volver a pisar este escenario. O cualquier otro, para el caso. Cambio. Tienes que amarlo. Seguiré contando historias. Emocionar a la gente emocionándote tú, es el mejor trabajo en el mundo. Simplemente a partir de ahora puede que sostenga un altavoz diferente y no tan luminoso. Puede que no se estrene en 3000 pantallas. Puede que sea tan silencioso y delicado que sólo los perros puedan llegar a escucharlo, pero será mi mensaje en la pared. Jodie Foster estuvo aquí. Aún lo estoy y quiero ser vista, para poder ser entendida en profundidad y para no estar tan sola. Gracias a todos por vuestra compañía. Brindemos por los próximos 50 años.

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