4 de diciembre de 2012

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Es más fácil aceptar a quienes son parecidos o similares a nosotros que a aquellos que se comportan, piensan, creen o sienten diferente a lo que conocemos. En nuestro contexto, es un desafío integrar en los grupos sociales, familiares y laborales a estas personas, que suelen estar excluidas debido a mitos y creencias no fundamentadas, miedo o desconocimiento.

La adolescencia ha sido planteada como una etapa del desarrollo compleja en la cual la persona experimenta cambios en el cuerpo a los que se tiene que adaptar, donde se cuestiona constantemente todo lo que la rodea y descubre el mundo tras nuevas experiencias con el fin de consolidar su identidad. Para algunos esta etapa no es sólo compleja sino difícil, debido a la cantidad de cambios y diferencias que pueden ser objeto de burlas para otros.

La discapacidad física es una condición que se presenta en algunas personas y se caracteriza por dificultades en el desempeño de actividades que involucran la movilidad del cuerpo. Así mismo, algunas capacidades emergen y otras se fortalecen. Al ser distintos, estas personas son discriminadas por amigos, familiares o desconocidos.

La sexualidad es un aspecto central del ser humano que incluye la actividad sexual, el deseo sexual, la orientación sexual, los roles de género, la afectividad y la reproducción. Este aspecto fundamental para todos está presente en el desarrollo a lo largo de las etapas de la vida, incluso en la adolescencia. La sexualidad es un área más del ser humano que define nuestra identidad. La sexualidad como parte de nuestra identidad se reconoce y se expresa de diferentes formas, esto nos lleva a ser personas sexualmente diversas.

Al igual que otras personas, los jóvenes con discapacidad física tienen la capacidad de descubrir, reconocer, nombrar y definir todos los aspectos de su identidad sexual. Por lo tanto, existen jóvenes con discapacidad física que se identifican como una persona lesbiana, gay, bisexual o trans (LGBT). La diversidad sexual aparece en todas las personas, en todo grupo humano independiente de sus capacidades.

Teniendo en cuenta lo anterior, si nos encontramos a un joven con discapacidad física y LGBT nos encontraríamos con un escenario de vida en el cual esta persona tiene que enfrentarse a ser doblemente discriminadoEn donde el círculo de gente que acepta se reduce y el que discrimina aumenta. Existen dos motivos para ser distintos de los demás, dos razones para que los otros excluyan y rechacen.

Las actitudes negativas y de discriminación, frente a estos jóvenes, pueden llegar a entorpecer, limitar y obstaculizar el desarrollo de la propia identidad. Todo esto interfiere en el bienestar psicológico de los y las adolescentes. Son los adultos cercanos, los cuidadores, los padres, la familia y amigos quienes pueden evitar una doble discriminación, apoyando el sano desarrollo psicosexual de las y los adolescentes y favoreciendo también el avance de sus capacidades diferentes.

La existencia de distintas formas de ser y expresarse nos muestra lo diversos que pueden ser los y las adolescentes. Por lo tanto, acompañémoslos, apoyémoslos y construyamos junto con ellos un futuro posible teniendo en cuenta sus situaciones y condiciones de vida. Reconozcamos las múltiples capacidades de los jóvenes y seamos actores de un mundo donde Todo Mejora.

Todo Mejora invita a la familia, amigos, profesionales y cercanos a participar en la construcción conjunta de un mundo que comprende las múltiples capacidades de los jóvenes distintos, a respetar, apoyar y cuidar el presente de los adolescentes para mostrarles un mejor futuro.

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Opinión

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